O Allo es, sin duda, la parroquia de mayor interés artístico y monumental de todo el concello de Zas, del mismo modo que Brandomil era la de mayor interés arqueológico. Para dar tiempo a que se aprecie todo el valor que tiene, decidimos hacer la publicación para “Zas polo miúdo” en dos partes en base al Sumario expuesto arriba.
Esta primera parte la dedicamos, por lo tanto, a su geografía, toponimia y, cómo no, a la historia de las Torres do Allo, el monumento por el que es conocida en toda Galicia.
En lo que respecta a la geografía, destacamos que está situada en el extremo norte del concello de Zas, siendo su extremo noroeste el punto más septentrional. Limita con las parroquias de Anos, Cesullas y Borneiro (en el concello de Cabana de Bergantiños) y San Cremenzo, Lamas y Baio (en el de Zas). Su extensión es de unos 7 km2 y es parroquia anexa de San Cremenzo de Pazos.
En su territorio predominan las pendientes, aunque en su parte meridional cuenta con superficies aplanadas. En el fondo del valle del río Esmorís –que pertenece a la cuenca del Anllóns– se encuentra la cota más baja de todo el concello: 110 m. Por su borde meridional discurre el río do Porto, el río Grande de la Terra de Soneira. En los aproximadamente 4 km que discurre por los límites o por el interior de la parroquia acumula un desnivel de unos 10 m.
Geológicamente forma parte de la Unidad Malpica–Tui y, litológicamente, es la que presenta mayor uniformidad de todas las del concello, sobre la base de ortogneis biotítico, esquistos y paragneises.
En cuanto a sus nombres de lugar, el origen etimológico del propio nombre de la parroquia, O Allo, es bastante discutido, y se barajan hasta cuatro propuestas. Los otros nombres de lugar nacieron en el siglo XVII, a partir de casas que los Rioboo construyeron para sus colonos. A Cebola debió de ser un topónimo “replicante”, festivo, del ya existente O Allo.
Las Torres do Allo están consideradas “el primer pazo gallego”, y siempre se pensó que se habían construido en su totalidad a finales del siglo XV–principios del XVI, pues su estructura –un cuerpo rectangular central y dos torres cuadradas a cada lado–, así como los elementos decorativos de ambas torres, casi idénticos, eran propios de esta época. Pero todo cambió con las recientes investigaciones del profesor J. Á. Sánchez García, que tuvo acceso al archivo de los Rioboo y descubrió que de la época primitiva solo era la torre norte, y que la sur era una copia casi idéntica construida en la segunda mitad del siglo XVII, casi 200 años después. Guiándonos por la monografía de este investigador (Torres do Allo, 2001), elaboramos un cuadro cronológico con los hechos más sobresalientes de los sucesivos señores do Allo, sobre todo de aquellos dos que realizaron las obras más importantes (véanse en el enlace).
Terminamos la primera parte con un cuadro esquemático de los señores que las poseyeron, los Rioboo, desde el siglo XV hasta que en 1998 las compró la Deputación da Coruña y las restauró. Las visitas guiadas y, sobre todo, las teatralizadas, organizadas por el Concello de Zas, incrementaron como nunca el número de visitas.
En la segunda parte hablaremos de la iglesia y de otros elementos singulares de esta feligresía, verdadera “joya de la corona” del concello, así como de personajes famosos que la habitaron.
En esta segunda parte se tratan aspectos que quedaron pendientes de la primera, como son: el análisis de la iglesia parroquial, la heráldica y otros elementos singulares de la parroquia; personajes relacionados con la parroquia, la estancia en su niñez del poeta de las Vanguardias Manuel Antonio; las diatribas entre el cura ilustrado Antonio de Rioboo Seixas y Diego Cernadas de Castro –cura de Fruime–; el polígono industrial do Allo, las fiestas parroquiales o el inventario de bienes del patrimonio.
La iglesia parroquial empieza a edificarse hacia 1561 siendo señor do Allo Gómez Rioboo Villardefrancos o Vello. Presenta una fachada-retablo de estilo renacentista en forma de arco triunfal dividido en tres paneles, separados por columnas, siendo el central el más ancho y flanqueado por columnas de fuste estriado. A un lado y otro están las figuras de Adán y Eva. Sobre la puerta, sentado en su cátedra, está san Pedro. Completan la iconografía el arcángel Gabriel y la Virgen María. Encima de la puerta lateral sur hay un busto de san Pablo. Fue objeto de obras o reformas en 1644, 1702, 1741, 1892/98, 1943, 1944, 1945/49, 1985 y 1989.
Cuenta con 6 escudos de armas entre la iglesia parroquial y las Torres, en los que figuran las familias que se enseñorearon de este coto. Un séptimo escudo, existente en Xerne, está hoy depositado en el pazo de Daneiro.
Dos elementos singulares contribuyen a realzar la importancia de esta parroquia: el cruceiro nuevo del atrio de la iglesia, de 2013, y el nuevo cementerio parroquial (2006), este último con un diseño y unos materiales que lo hacen único en la zona.
Dada la abundancia de agua no es de extrañar la existencia de molinos –cuatro de ellos ya existentes en 1753–, principalmente junto al puente de Castiñeira y los del Regueiro do Allo. Los primeros muy relacionados con los propietarios de las Torres y los últimos, también llamados molinos de baruto, que estuvieron en funcionamiento hasta no hace muchos años, eran un elemento etnográfico de primera magnitud.
Sigue, a continuación, la visión que nos dejaron de la parroquia textos históricos de los años 1607, 1753, hacia 1847 o hacia 1928.
Antonio de Rioboo e Seixas es autor de numerosas obras históricas, entre las que destaca La Barca más prodigiosa. Poema historial sagrado de la antigüedad, invención y milagros de el célebre Santuario de N. S. de la Barca, colocado en los confines del Puerto de Mugía en el Reyno de Galicia. Llegó a formar parte de la Real Academia de la Historia. Es muy conocido su enfrentamiento dialéctico con Diego Cernadas de Castro, a resultas del cual surgía aquella famosa glosa que comienza “Ai do Allo, ai do Allo…”
Otro personaje de capital importancia relacionado con la parroquia fue el insigne naturalista Víctor López Seoane, propietario consorte de las Torres por su matrimonio con Francisca de Rioboo. Se cree que fue él quien plantó o mandó plantar los robles y falsos plátanos que hay en las dos vías de acceso a las Torres.
Conviene reseñar también que entre 1901 y 1916 fue maestra en la escuela do Allo Pura Sánchez, madre del poeta de las Vanguardias Manuel Antonio Pérez Sánchez, poeta que mantendría una intensa relación de amistad con otros jóvenes contemporáneos suyos de Baio.
Cuenta O Allo con un polígono industrial: el de “Os Muíños”, plenamente consolidado y en fase de expansión, siendo el único del concello de Zas. Cabe destacar, entre las empresas instaladas en él, la de la ITV, conseguida después de no pocas dificultades y de una fuerte presión social.










