La Ruta de los Pazos nos lleva por los caminos de la historia nobiliaria de Zas, cuando las familias hidalgas dominaban tierras y jurisdicciones bajo el régimen foral. Entre los siglos XVII y XIX, los pazos se han ampliado y se adornaron con elementos barrocos, convirtiéndose en símbolos de poder y prestigio.
El recorrido abarca algunos de los pazos más representativos, como las Torres do Allo, ejemplo pionero y sorprendente por su arquitectura gótica-renacentista, o las Torres de Romelle, rodeadas de una muralla y con jardines que evocan un auténtico castillo. También destacan el Palacio de las Edreiras y el de Follente, ligados a familias como los Caamaño, los Leyes o los Moscoso.
La ruta se completa con la visita a iglesias, cruceiros, hórreos, palomares y molinos de agua que forman parte del paisaje hidalgo y que muestran como los pazos eran auténticos centros de vida social y económica. Los escudos, capillas y jardines hablan de un tiempo de esplendor y de una estética que aún hoy sorprende.
Este recorrido es una oportunidad única para sumergirse en la arquitectura señorial y en la historia social de la comarca, reconociendo la huella que la hidalguía dejó en Zas y en la Costa da Morte.