El dolmen de Pedra Vixía se localiza en un espacio natural de gran belleza, cerca del área recreativa que lleva el mismo nombre. Erguido sobre una máxima, destaca por la disposición irregular de sus piedras, que muestran un desplazamiento con respecto a su estructura original, lo que dificulta su lectura arqueológica. Aún así, se conservan siete años en posición vertical y fragmentos de la antigua cubierta.
Este enclave combina el atractivo histórico con el natural, ya que se encuentra rodeado de vegetación autóctona y es punto de paso de rutas de senderismo. El visitante puede descubrir aquí un ejemplo del megalitismo gallego en un ambiente que invita al reposo y a la contemplación.



