Este templo constituye el único ejemplo de arquitectura religiosa contemporánea en Zas. Su diseño moderno contrasta con el resto de las iglesias del ayuntamiento, pero mantiene su función como centro de la vida parroquial.
Representa la continuidad de la tradición cristiana, adaptada a las formas arquitectónicas actuales, y es un símbolo de la evolución de la comunidad de Baio.

