El río Grande nace de la unión de los riachuelos Mira y Sixto cerca de Pazos, y al acompañarse con el río Zas conforma una arteria fluvial que recorre tierras suaves y vales amplios hasta desembocar en la ría de Camariñas. A lo largo de sus 22 km, atraviesa ayuntamientos como Coristanco, Zas, Laxe o Vimianzo, dejando una pegada esencial en el paisaje y en la vida de las gentes.
El bosque de ribera que lo acompaña es un auténtico refugio de biodiversidad. Alisos, robles, abedules y salgueros conforman un ecosistema que protege los márgenes y acoge numerosas especies de fauna como la rana ibérica, el ánade real o la trucha.
En su borde también aparecen afloramientos rocosos y, sobre todo, elementos etnográficos de gran interés como los molinos de agua, que durante siglos aprovecharon la fuerza del agua para mover gran o incluso generar energía. A estos se unen los batanes, máquinas hidráulicas que servían para compactar tejidos y que forman parte de la memoria industrial tradicional.
Realizar esta ruta es sumergirse en un recorrido que combina naturaleza, etnografía e historia, mostrando como el río Grande se ha convertido en un símbolo de identidad para toda la Tierra de Soneira.