La ruta Bayo – Piedra Vixía, de unos cinco kilómetros, comienza en el centro de Baio y nos lleva primero hasta la Carballeira, un espacio natural lleno de encanto donde los robles adquirieron formas retorcidas que le dan un aire misterioso. Desde aquí iniciamos un recorrido que bordea o río Grande por antiguos caminos de pescadores.
El itinerario nos ofrece la posibilidad de descubrir pequeños molinos, uno de ellos todavía en funcionamiento, así como antiguas infraestructuras ligadas a la vida agrícola y artesanal de la comarca. El sonido del agua acompaña en todo momento, creando un ambiente relajante y perfecto para desconectar.
El tramo final nos lleva hasta el área recreativa de Piedra Vixía, situada en el lugar donde existía un antiguo aserradero. Aquí se pueden ver restos del dolmen de Piedra Vixía, una construcción megalítica que, aúnque deteriorada, conserva su valor histórico.
Es una ruta ideal para un paseo corto, de dificultad media, que combina naturaleza, etnografía y arqueología en un mismo recorrido, siendo una de las más populares entre vecinos y visitantes.